En el sur de España está el rincón del guardia, un lugar ubicado en una bahía fortificada mediante un imponente puerto que recibe a diario miles de productos que viajan por el mar transportados por descomunales embarcaciones, en esta estación marítima también confluyen cotidianamente numerosas personas de diferentes nacionalidades cuyo destino y origen es el continente africano. Este rincón es un cuartel general civil ocupado por edificios de gran altura que no se caracterizan por un alto nivel estético ,sin embargo, se debe hacer un merecido reconocimiento a las vistas que ofrecen dirigidas a una piedra británica a la que recientemente le limaron la frontera, acontecimiento que quizá sirvió de incentivo para inaugurar las sucesivas celebraciones de jornadas de puertas abiertas mediante las cuales se instauró el libertinaje periódico para que España se convirtiera en el país del pasen y vean y si les gusta sírvanse y quédense para siempre, el peaje lo pagarán los ciudadanos honrados y trabajadores que abonan religiosamente sus impuestos para que exista un estado de bienestar que va camino de convertirse en el país del malestar general.
Las inmediaciones de esta bahía gaditana se caracterizan por el contraste de costumbres, es equidistante entre una línea definida como concepción y un municipio de cuyo nombre si quiero acordarme, allí, el viento mueve las palmeras con fuerza y maestría, se abraza un mar con un océano, las calles huelen a perfume y sus bares desprenden una euforia contagiosa, aunque en ocasiones moverse por su interior sea más complicado que salir de un laberinto con una venda en los ojos, La Línea y Tarifa, tan cerca y tan lejos, dos caras radicalmente distintas pertenecientes a la misma moneda, la “Diosa” contra el “Portobello”, la Atunara contra Valdevaqueros, la luminosidad turística contra la penumbra narcotraficante, el tráfico de las tablas de surf contra el chirrido de las gomitas, la gran puesta del sol que da paso al glamour nocturno contra el ocaso que da inicio a la jornada del petaquero.
Algeciras alberga una playa de barrio que posee un paisaje de contenedores navegantes multicolor y otra que hace algunos siglos estuvo cerca de Caetaria, la factoría romana que dio nombre a Getares, entre ambos arenales se mueven frecuentemente algunos transeúntes como los amantes del running y las patrullas policiales que acuden a llevar la ley a los barrios donde no existe. Francia, Alemania, Bélgica y Holanda son algunas de las calles que tiene que pisar el guardia para desplazarse por este rincón donde las obras de las aceras se alargan demasiado y por donde es muy frecuente cruzarse con un uniformado enérgico al anochecer y con síntomas de sueño al alba , son las consecuencias del antes y el después de su jornada laboral, el motivo por el que deben presentarse en perfecto estado de revista todas las noches del año para recordarle al narco y sus secuaces quien manda en las calles gaditanas
El rincón del guardia representa como nadie la riqueza autonómica de España, allí se podrán encontrar con acentos gallegos y con honestidades castellanas, con sucesores de Don Pelayo y con devotos de la Macarena, con amantes de la pólvora valenciana y con testigos de las hazañas de Don Quijote, con gatos uniformados distinguidos con el bronce o con los vecinos de la Virgen de Guadalupe, todos se cuadran con orgullo ante la misma bandera, trabajan con determinación por idéntica causa y bailan con maestría en el Marieta, sede del ocio nocturno policial algecireño. Ustedes seguro que saben lo que pasa cuando España se pone a bailar, se podrían controlar con arte y con elegancia las puertas de Marruecos, pero desgraciadamente, tenemos la mejor banda musical y los peores directores de orquesta de la historia.
El centro logístico de operaciones María Luisa abastece las necesidades del guardia, allí se recogen y se entregan las llaves de las distintas camaretas que le dan cobijo durante su estancia en la ciudad que un día se conoció como Al-Yazirat Al-Hadra (la Isla Verde) para terminar llamándose Algeciras, el nexo que une África y Europa, una de las puertas más utilizadas del Mediterráneo, la primera urbe conquistada por los musulmanes de la península ibérica allá por el año 711 que después fue reconquistada en 1344 para la Corona de Castilla por el rey Alfonso XI.
En el rincón seguro se encuentra “Casa Pepe”, un establecimiento ideal para tapear ubicado en un contexto inesperado en el que brilla la calidad de sus productos, un lugar reclamado por los agentes del orden forasteros que aceptan sus habituales colas hasta poder ser atendidos, son conscientes de que hay esperas que merecen la pena y que otras carecen de sentido y te empujan a la frustrante resignación, me refiero a la cuantía de las desfasadas dietas de manutención que perciben por prestar servicio en un territorio catalogado como hostil, algún ministro debería saber de lo que escribo o quizá no, podemos esperar cualquier reacción de este delirio de gobernantes que conducen tramposamente hacia el desastre a nuestra gran nación, son unos defensores fervientes y apasionados de la seguridad “low cost” y prefieren despilfarrar el dinero público en la holgazanería que pagárselo merecidamente a los garantes de su seguridad.
El Campo de Gibraltar es un territorio compartido entre las fuerzas del orden y las organizaciones criminales, una zona próxima a parajes exclusivos y conformada por barriadas degradadas convertidas en guetos, un enclave con un gran valor estratégico para nuestra seguridad nacional que debe ser atendido y suministrado de los recursos pertinentes y necesarios. Actualmente y a pesar de la precariedad en la dotación de medios humanos y materiales se están consiguiendo unos índices de seguridad dignos pero no suficientes, todo ello es posible, entre otras cosas, a los inquilinos quincenales del rincón de la bahía, por eso es aconsejable que los cuiden, los reclamen y los valoren, sean responsables y eviten poner su futuro en manos de los que ni siquiera conocen Algeciras y no tienen capacidad para distinguir Ceuta de Melilla, estos seres indecorosos nos ponen en un grave riesgo que podría enviarnos de nuevo al año 711 y estoy convencido de que no desean volver a ser conquistados. ¡Larga vida al rincón del guardia!
«EL ÉXITO ES INTENTARLO»
@elcaminoderapeni Raúl Pérez Nieto