Sika, la Guerrera Azul, es experta en aventuras, le apasiona viajar y en esta ocasión se encuentra en mitad del desierto, concretamente en Mali, el lugar donde hace más calor en el mundo, donde existe mucho oro y mucha sal, pero también mucha pobreza.
Nuestra protagonista comienza su camino en el desierto, donde el calor es insoportable y apenas tiene agua para beber, esta aventura promete, esperamos que tenga un buen final porque las condiciones son muy complicadas, es 9 de mayo del año 2013 y la Guerrera comienza su batalla.
El objetivo de Sika es llegar a Tombouctou, una mágica ciudad que está hecha de barro. Comienza su recorrido sin compañía, el desierto es demasiado grande y se avanza con mucha dificultad por las dunas de arena, pero eso no importa, la Guerrera acepta este peligroso reto.
Al poco de comenzar aparece la primera dificultad, una serpiente cascabel intenta atacarla, pero ella lejos de alterarse mantiene la calma y se intenta alejar lentamente de ella, no deja de mirarla, aunque siente mucho miedo, ella sabe que la única forma de seguir con vida es no hacer mucho ruido, después de un rato de angustia la gran serpiente se marcha del lugar y la Guerrera continúa.
Camina por el desierto durante varias horas y no consigue ver ningún lugar habitado, se empieza a impacientar, se acerca la noche y tiene la sensación de estar perdida. Saca su brújula oriental para orientarse, pero no lo consigue, lo único que ve es arena y más arena por todas partes.
Después de un buen rato puede ver a lo lejos humo, es extrañamente, un humo de color dorado, va hacia esa zona con esperanza de encontrar a alguien. El humo parece estar cerca, pero se encuentra bastante alejado. Camina muy deprisa, la noche está muy próxima y durante ese recorrido ve algo maravilloso, una puesta de sol en el desierto, es increíble, le encantaría sentarse a verla y poder sacar alguna foto, pero las circunstancias no se lo permiten y sigue hacia el humo a toda velocidad.
Finalmente, cuando casi ya no se ve nada, llega al lugar donde sale el humo, está ante un yacimiento de oro y allí se encuentra con un anciano que conoce todas las leyendas de Mali. La Guerrera le pide ayuda, se encuentra hambrienta, sedienta y agotada. Este señor, tiene la barba blanca y muy larga, viste una túnica de color dorada y está sentado al lado de una gran hoguera. Invita a Sika a sentarse junto a él y ella lo acepta.
Este hombre le cuenta que tiene 105 años y que lo llaman el Guardián de la Hoguera, su misión es proteger el oro que se saca del yacimiento, pero además, el fuego le informa de las personas que tienen dificultades y ese día la hoguera empezó a crecer de repente muy deprisa, sabía que una guerrera muy valiente estaba perdida en el gran desierto del Sahara.
La Guerrera Azul está a salvo con el Guardián de la Hoguera y este le invita a pasar la noche en una cabaña en mitad del desierto, le ofrece agua, arroz y mijo, ella le da las gracias y se va a dormir pensando en el día siguiente. Cuando se despierta puede ver el amanecer en el desierto, el cielo parece naranja, es precioso. Se despide del Guardián y este le dice que tenga mucho cuidado, le desea un buen viaje y le entrega un pañuelo que tiene una triqueta dibujada para que le ayude cuando tenga problemas.
Sika continua avanzando y a mediodía ve un poblado, se pone muy contenta, sabe que el desierto ha quedado atrás, pero enseguida se encuentra con un gran río, parece que se llama Niger, acaba de ver un cartel donde lo pone, ahora tiene que pensar como lo puede atravesar, acaba de ver una familia de cocodrilos hambrientos.
Se sienta y piensa como puede cruzar sin que le ocurra nada, en ese momento recuerda las historias que le contaba su papá antes de ir a dormir, en una de ellas, aparecía un cocodrilo y le contó que a estos animales nunca se les debe dar la espalda y que lo mejor es no nadar si están en el agua, pero ella tiene que entrar en el agua si quiere seguir avanzando, la única solución que se le viene a la cabeza es sacar el pañuelo de la triqueta. Lo saca y enseguida ve como la familia de cocodrilos huye y los pierde de vista, es un milagro, rápidamente se tira al agua y comienza a nadar consiguiendo llegar a la otra orilla, está agotada.
La Guerrera Azul sale del agua, tiene todo empapado, pero debe seguir. Avanza hacia el poblado y se queda impresionada, está viendo una gran ciudad de barro, parece un lugar de película, observa una especie de iglesia muy, pero que muy grande, esto le empieza a gustar mucho.
A Sika le habían contado que en Mali hay muchos niños pobres, que casi no tienen para comer, ni ropa para ponerse y que se pasan la vida jugando en la calle. Ella lleva su balón de baloncesto a todos los lugares que visita, es mágico y se hincha solo cuando lo saca de su mochila, es su objeto favorito para jugar, el baloncesto le fascina, sueña cada noche con jugar en un equipo de Salamanca, una ciudad que está en España, es el Perfumerías Avenida, el mejor equipo femenino del mundo.
Decide sacar el balón de la mochila y todos los chicos y las chicas se acercan a ella entusiasmados, ellos no tienen balón y eso les parece algo mágico, Sika se asusta un poco, pero de repente ve que los chicos solo quieren jugar con ella. La llevan a un lugar donde han fabricado dos canastas con palos largos y neumáticos viejos, ahí comienza uno de los partidos más importantes de su vida, no lo olvidará nunca, están jugando toda la tarde. Se hace de noche, pero Sika no se da cuenta porque está muy feliz de estar tan bien rodeada.
Se despide de sus nuevos amigos, estos le piden que por favor les regale el balón, pero Sika no puede hacerlo porque siempre le acompaña y le da mucha pena regalarlo. Se queda pensativa y de repente aparece de nuevo el Guardián de la Hoguera, ve que la Guerrera Azul está triste, ella le pide consejo y él le dice que abrace a sus amigos antes de irse. Ella los abraza con mucha fuerza y con cada abrazo aparece un balón, es algo increíble. El viejo de barba blanca de 105 años le dijo: “recuerda que un abrazo lo soluciona todo”, debes continuar con tu aventura.
Sika está terminando su viaje africano, pero antes de finalizar le gustaría visitar un colegio de Mali. Comienza a caminar por las calles de Tombouctou, ve mercadillos con productos de artesanía, señoras con jarras de barro llenas de agua sobre sus cabezas. El Guardián le contó que en Mali casi no hay agua potable, también vio señores cultivando arroz, no encontraba el colegio que buscaba por ninguna parte.
Finalmente se encuentra con un grupo de muchos niños y una pizarra en mitad de la calle, estaban debajo de una gran lona de tela que les protegía del sol, se aproximó y un señor que vestía una túnica que parecía el arco iris y que estaba al lado de la pizarra, le invitó a que se acercara. Ella entró en esa aula y el hombre le dijo que estaba en uno de los mejores colegios del país, todo en francés, pero Sika lo entendió perfectamente porque sabía muchos idiomas.
La Guerrera no encuentra pantallas digitales, ni ordenadores por ningún lado, pero contempla que los alumnos prestan mucha atención a lo que les explica el maestro arco iris, les dice que todo lo que debían aprender está escrito en los libros que tenía encima de la vieja mesa de madera y que lo más importante de esta clase son los valores. Sika mira hacia un lado con los ojos llorosos, se está emocionando, milagrosamente, vuelve a ver al anciano Guardián, piensa que todo es mágico y que solo ella puede ver a esta persona, en ese momento se termina la aventura africana que recordará el resto de su vida.
Un relato de Elsa Pérez Patino que hoy cumple 13 años (09/05/2026)
Felicidades a Elsa y a los padres!!!!!! Que siga cumpliendo años y muchos sueños!!!
¡Muchas gracias Tamara!