Nos traen a este mundo sin pedirnos permiso y nos expulsan de la misma manera, el transcurso entre ambos acontecimientos se llama vida y la línea que une ambos puntos se llama camino. Me encanta la expresión “disfruta del camino”, aunque soy plenamente consciente de que no todo es disfrutable. Tengo muy pocas certezas, cada vez menos, una de ellas, es que el camino tiene un final, pero aunque es una certeza, va acompañada de una gran duda, el desconocimiento de esa ubicación, por ello, no queda otra alternativa que caminar en compañía de la incertidumbre a la vez que nos olvidamos de ella.
Planificar minuciosamente este viaje quizá no tenga demasiado sentido, el futuro no existe y no nos debería obsesionar, aunque continuamente lo estamos planificando. Trabajo antes de que me paguen, estudio antes de encontrar trabajo y ahorro antes de gastar dinero, en definitiva, los tiempos venideros condicionan nuestras acciones del presente, está claro que el “carpe diem” es un lema fascinante, pero todos sabemos que si no sembramos hoy no comemos mañana, aunque el mañana puede que no llegue.
Algunos dicen que la vida no tiene sentido y además es injusta, caprichosa e ingrata, seguro que no les falta razón, se acordarán de lo de la botella medio llena o medio vacía, se puede mirar de las dos formas, a mí me gusta más mirar el lado lleno, pero comprendo que para determinadas personas lo del lado lleno ha sido una trampa. Todo está supeditado a tener vida, nada sirve si el corazón no late, decimos que la salud es la prioridad más absoluta, la física y la mental, ya conocen aquello de “mente sana cuerpo sano”, pero se nos olvida con gran rapidez y recaemos en nuestra dañina adicción diaria, donde lo más importante es ser el más guapo, el más rico y el que más seguidores tiene en las redes sociales. Aparentar es la moda y la obsesión de los «zombis digitales» que caminan por nuestras calles obedeciendo a una pequeña pantalla.
Durante los días en los que escribo estas líneas, se ha producido un trágico accidente ferroviario en España, concretamente en la localidad de Adamuz, un municipio cordobés. En este macabro suceso han perdido la vida demasiadas personas, que instantes antes, se encontraban llenos de vitalidad, de ilusión y de energía, pero el mal estado de un rail homicida, según parece, les ha desplazado precipitadamente hacia un lugar sin retorno. Es sobrecogedor observar como una niña de seis años consigue escapar de un infierno de amasijo de hierros para encontrarse con el más profundo desamparo, sus seres más queridos habían quedado atrapados y nunca más volverían a cogerla de la mano para seguir caminando juntos, una historia dolorosa, un drama sin explicación y una situación desgarradora, que ha terminado de manera cobarde, con la existencia de unos pasajeros que se subieron a un tren para regresar a sus hogares, pero desgraciadamente, nadie les pudo avisar que el destino era la maldita muerte.
Después de este último relato, es difícil ver la botella medio llena, un golpe de esta dimensión bloquea la capacidad de disfrutar de la existencia, es un proceso muy complicado para gestionarlo emocionalmente. Los seres humanos somos capaces de lo mejor, sobre todo cuando nos unimos, cuando somos solidarios, cuando anteponemos la tercera persona a la primera, cuando nos preocupamos de vivir y no de competir, cuando entendemos que la vida es efímera y bella, pero que también ofrece escenarios incomprensibles, devastadores e irracionales que forman parte de esta fórmula y de los que nadie está exento de ser protagonista.
Lamento profundamente lo sucedido y transmito todo mi respeto y afecto hacía las víctimas y sus familiares, intento ponerme en su lugar, pero sé que es imposible sentir lo que ellos sienten, solo el paso del tiempo conseguirá bajar la intensidad del vacío que les ha desbordado. La vida les ha golpeado duramente, ahora, el camino será diferente, porque los que se fueron son insustituibles, aun así, estoy convencido de que seguirán caminando con determinación, orgullo y valentía, el impulso que les moverá será el recuerdo de los héroes que se fueron.
«EL ÉXITO ES INTENTARLO»
@elcaminoderapeni
Una vez más me siento muy de acuerdo con usted, lo importante del viaje no es el destino, sino el camino que recorremos hasta ese destino porque a este nunca sabremos si vamos a llegar o de la forma que llegaremos así que disfrutemos al máximo de ese camino que sí que podemos palpar
Cada día es una oportunidad.